Después del día de San Juan, en Luvianos era el "mero día del satán"




Marycarmen Aguilar Franco


Luvianos, México. “Después del Día de San Juan, es el mero Día del Satán”, Con esta frase, por muchos años celebró Guillermo González Hernández su onomástico, en ambiente jocoso al hacer alarde de su apodo, surgido de una anécdota deportiva, cuando destacó como futbolista en su pueblo natal, Luvianos, (mucho antes de convertirlo en municipio), y hacia broma con el equipo “Los Ángeles”, a quienes habrían de enfrentar en lo que sería un “clásico de clásicos” tipo Chivas-América.



Así fue como se hizo popular su apodo y enseguida en esa, su fiesta personal compartida con su familia, amigos y paisanos por mucho tiempo, era fecha esperada para hacer el festejo tradicional de San Juan, y enseguida el Ingeniero Guillermo González convidaba, hasta ser exiliado en Canadá hace al menos 15 años, dejando pendiente este acontecimiento, recién retomado hace unos días, cuando el luchador social, ex diputado local aprovechó la visita a su natal Luvianos para festejar en grande su cumpleaños.



Como era de esperarse, Memo González recibió múltiples muestras de afecto en la sencilla y emotiva reunión donde se congregaron familiares y amigos, quienes colmaron de felicitaciones y buenos deseos al luvianense, protagonista de históricos sucesos en el sur mexiquense, algunos de ellos de impacto y trascendencia nacional, como el tema de la legalización de la marihuana, sin olvidar la creación del municipio de Luvianos y su promoción para crear proximamente el Estado de Tierra Caliente.



De distintos puntos se desplazaron para acompañar en ocasión tan especial a Guillermo González, quien disfrutó enormemente la presencia de su mamá, su hija y nietos, así como hermanos y múltiples amistades llegadas de Toluca, Tlatlaya o Tejupilco; así varios compañeros de lucha, entre quienes destacó Irais Peralta, Raunel Tejeda, Antonino Duarte Díaz, Miguel Ríos, y varios más, compartiendo con ellos un rico mole de guajolote con tamales nejos, carnitas, sin faltar el delicioso pastel.