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Con murales recuerdan a Francisco Gabilondo Soler "Cri-Cri"



Invitan a conocer la vida de Cri-Cri en su tierra natal, Orizaba, Veracruz.


Comparte Armando López legado y reconocimientos que se le dieron al “Grillito cantor”.



Redacción El Monitor


Texcoco, México. El Centro Cultural Mexiquense Bicentenario (CCMB) presentó la charla digital "Recordando a Gabilondo Soler con murales", impartida por Armando López Macip, perteneciente al Instituto Tecnológico de Orizaba (ITO).


En el marco del natalicio de José Francisco Gabilondo Soler, mejor conocido como “Cri- Cri”, el 6 de octubre de 1907 en Orizaba, Veracruz, se impartió esta plática donde se mostró la influencia y el reconocimiento que el famoso cantautor de música infantil logró en su tierra natal.



Armando López, profesor de carrera en el Instituto Tecnológico de Orizaba y uno de los principales impulsores de la figura y el legado de Cri-Cri, dio a conocer desde su vida personal hasta la evolución de su carrera, en la que dejó más de 216 canciones que aún siguen marcando a generaciones de niñas y niños mexicanos.



Mostró los tres murales que se encuentran en la Casa de Cultura del ITO, realizados por artistas urbanos que reflejan la personalidad, alegría y los personajes de sus canciones.


También el mural realizado en el Homenaje Nacional a Francisco Gabilondo Soler en Orizaba en 1972, en el que los alumnos del Instituto de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana, que mostraba alegorías a las canciones de Cri- Cri.



Además, fue incluido en el mural “Personajes importantes del mundo” (2002) de Gilberto Morlet, ubicado en la Galería de Arte del Teatro Llave y otro que se encuentra en el estudio de la Orquesta Clásica de Orizaba.


Agregó que, en su ciudad natal, se han erigido monumentos como una escultura que muestra a Francisco Gabilondo Soler rodeado de niños y una fuente colocada enfrente de la casa donde nació, así como un monumento de Cri-Cri en la avenida principal de Orizaba y el Museo “Francisco Gabilondo Soler”.


Finalmente, apuntó que la relación con el municipio de Texcoco fue muy cercana, debido a que Gabilondo Soler pasó sus últimos años en San Miguel Tocuila, donde falleció el 14 de diciembre de 1990, a los 83 años de edad.