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Aumenta índice de violencia y muertos en México debido al tráfico de armas de fuego


Foto Ilustrativa



Pedirá Senado informe al gobierno federal sobre tráfico ilícito de armas de fuego en México.



Respecto a las estadísticas relacionadas con armas de fuego, en 2019 los homicidios en México representaron la primera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 44 años y el 72 por ciento de éstos fueron cometidos con arma de fuego.

Ante ese panorama y el creciente índice de violencia y muertos en el país por armas de fuego, el Senado de la República solicitará al gobierno federal un informe sobre el tráfico ilícito de armas hacia nuestro país, con el propósito de elaborar una agenda multilateral que permita instrumentar y desarrollar estrategias regionales, hemisféricas y globales para acabar con ese flagelo.

El coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, impulsa un punto de acuerdo de urgente resolución, para solicitar al Ejecutivo Federal, a través de las secretarías de Relaciones Exteriores y de la Defensa Nacional, así como del Centro Nacional de Inteligencia, un informe sobre el tráfico ilícito de armas de Estados Unidos hacia México. De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, se estima que anualmente cruzan entre 250 y 280 mil armas.

Esta cifra representa más de 2.5 millones de armas en los últimos diez años.

“El flujo ilícito de armas, municiones y componentes armamentísticos norte-sur ha fungido como un catalizador de la violencia armada que se vive en México”, estableció Monreal.

Ambos países comparten más de tres mil kilómetros de frontera, cuya extensión se configura como un lugar en el que acontecen actividades relacionadas con la delincuencia organizada, como el tráfico de armas, drogas,

personas, lavado de dinero y contrabando, entre otras.

En el texto, el legislador expone que desde hace más de una década, el tráfico ilícito de armas es un catalizador de la violencia en México, pues incrementa el poder de fuego de la delincuencia organizada y afecta la cohesión social, el bienestar y las oportunidades de desarrollo de las y los ciudadanos, advirtió el senador.

Por ello, Monreal Ávila consideró necesario generar una agenda pública bilateral y multilateral, a fin de emprender acciones puntuales enfocadas a detener el tráfico y fabricación ilícitos de armas en dos vertientes:

Primero, con el intercambio de información y el uso de inteligencia dirigida a compartir, desarrollar e instrumentar estrategias regionales, hemisféricas y globales.

Por otro lado, con el despliegue de operativos, coordinados y transnacionales, en puntos de salida, tanto de personas como de carga, que incluyan puertos marítimos, aéreos y vías férreas.

El senador destacó que también se requiere analizar las tasas de hospitalizaciones por lesiones y heridas de bala, así como la proporción de homicidios y suicidios que han aumentado sustancialmente en el contexto actual, en el que resaltan factores como pobreza, impunidad, ausencia de Estado de derecho y recientemente el confinamiento provocado por la pandemia del virus SARS-CoV-2.

Recalcó que para realizar el diagnóstico sobre este grave problema, se requiere tener en consideración la vecindad entre México y Estados Unidos que, por diversas condiciones históricas, políticas, sociales, económicas y culturales, representa un reto mayúsculo.

El organismo Small Arms Survey, del Instituto de Postgrado de Altos Estudios Internacionales y de Desarrollo de Ginebra, estima que nuestro país ocupa la sétima posición en el mundo con más armas de fuego en manos de civiles de forma legal e ilegal, con un número aproximado de 16.8 millones de armas.

Además, los efectos de la violencia asociada al tráfico ilícito de armas son contundentes. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geográfica, en nuestro país el costo total de la inseguridad y el delito representa alrededor del 1.53 por ciento del Producto Interno Bruto.

Ricardo Monreal señaló que las armas de fuego estuvieron presentes en 6.1 millones de delitos. Estas cifras, advirtió, “son señales de alarma debido a que demuestran como las condiciones de paz y bienestar en nuestro país han disminuido”.

Pero, acotó, “una consecuencia más escalofriante de la violencia armada es la reducción de la esperanza de vida en México entre 0.5 y dos años, así como un aumento, en los últimos 20 años, del 375 por ciento en el uso de armas de fuego en feminicidios”.

De conformidad con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Publica, en 2020, hubo 34 mil 515 muertes por armas de fuego.

Por ello consideró que resulta primordial diagnosticar y establecer acciones para atender el fenómeno del tráfico ilícito de armas y los efectos de la violencia armada.