Alta incidencia de incendios en pastizales de Amecameca por descuido humano





Luis Ayala Ramos

Amecameca, México. Al menos un incendio cada tercer día debe sofocar personal de Protección Civil y Bomberos de Amecameca en pastizales, debido a quemas en terrenos de cultivo, arrojar colillas encendidas o abandonar desechos de vidrio en zonas forestales.


Así lo aseguró el director de Protección Civil y Bomberos, Oscar Meléndez Delgado, quien hizo un llamado a la comunidad a evitar estos factores de riesgo, pues los pastizales incendiados pueden transformarse conflagraciones de dimensiones considerables si están cerca de bosques, casas o bodegas.


“Sólo en el mes de enero, hemos atendido 19 incendios de pastizales de consideración, generalmente provocados por descuido humano, o por no manejar correctamente la limpia de terrenos de cosecha, precisó el funcionario.



Por tal motivo exhortó a la ciudadanía a tener más cuidado durante este tiempo de sequía, pues con facilidad se quema el pasto, hojarascas, ramas secas y con la ayuda del viento el fuego se expande.


Recomendó que cuando la ciudadanía se encuentre en un conato de incendio, de inmediatamente se comunique con los cuerpos de emergencia y no esperen a que avance.


Asimismo llamó a los trabajadores del campo a efectuar quemas controladas, de preferencia a las siete de la mañana o de la noche, pues “es una hora en se puede vigilar debido al poco viento”,.


A los paseantes los exhortó a sofocar por completo las fogatas cuando acudan al bosque, pues una braza puede provocar un incendio de grandes extensiones de terrenos si no es apagado a tiempo.


Los vidrios en el pasto seco pueden ocasionar un incendio, generalmente son producidos por personas que dejan sus botellas tiradas en el pasto o colillas de cigarro que sin ningún cuidado las dejan en lugares secos donde el fuego se expande con rapidez, dijo.


Recordó que un ejemplo de los riesgos que representa la quema de pastizales fue el registrado en un predio contiguo a una bodega que almacenaba cartón y madera en el municipio de Chalco, donde por las rachas de aire el fuego de la yerba alcanzó el inmueble, consumiéndolo en su totalidad.