Acuden familias a panteones mexiquenses para visitar a sus difuntos



En días previos, todos los panteones mexiquenses fueron deshiervados y aseados en sus pasillos, tarea que corresponde a las cuadrillas de trabajadores de limpia de cada ayuntamiento.


En días previos, todos los panteones mexiquenses fueron deshiervados y aseados en sus pasillos, tarea que corresponde a las cuadrillas de trabajadores de limpia de cada ayuntamiento.



Arturo Callejo


Toluca, México. A unas horas de que los muertos visiten sus hogares, como dice la tradición, los familiares de las almas que se adelantaron acuden a los más de mil 300 panteones que se calcula hay en el Estado de México, para depositar flores y rezar al pie de las tumbas por los seres que aún se extrañan, pues el año pasado, se recordará, por la intensidad de la pandemia de COVID-19, no fue posible estar el “Día de Muertos” en estos sitios del descanso eterno que se mantuvieron cerraros a los creyentes de la tradición en México.



Desde este fin de semana, estos sitios fueron cobrando vida ante la llegada de familias completas, todas cargando en brazos coloridos ramos de flores, principalmente se dejó percibir el olor a cempasúchil, nube lilis, rosas, gladiola y ave del paraíso, entre toda una gama de tallos que se ofrecen afuera de los cementerios y que en su mayoría provienen de los plantíos cosechados esta semana en los municipios de Villa Guerrero, Tenancingo y Coatepec Harinas.



En el panteón municipal de Toluca se llegó a ver integrantes de mariachis tocando y cantando al pie de algunas tumbas las canciones preferidas de quien o quienes descansan en el más allá.


También a los visitantes se les vio cargando cubetas con agua, cepillos, espátulas, azadones, palas y demás utensilios para arreglar con cariño las tumbas de sus entrañables parientes o personas cercanas, o bien, lavar las capillas en las que muchas almas descansan y a las que les faltan pocas horas para que regresen de su eterno descanso y visiten sus hogares, esto de acuerdo a costumbres de nuestros antepasados.


En el caso de los panteones, el Municipal de Toluca y La Soledad, que son administrados por el ayuntamiento, a temprana hora y desde ayer viernes se vió entrar a decenas de familias para convivir con sus difuntos y para las fechas de celebración guardar quizá un poco de descanso disfrutando también de alguna ofrenda preparada para las ánimas que alistan su viaje.



En días previos, todos los panteones mexiquenses fueron deshiervados y aseados en sus pasillos, tarea que corresponde a las cuadrillas de trabajadores de limpia de cada ayuntamiento.


El año pasado, al menos en Toluca, la administración local, si bien no permitió el ingreso de personas por la pandemia, mandó poner flores sobre las tumbas a fin de que las miles de almas no extrañaran el olor de cempasúchil y fueran acogidas como cada año se hace.


En el Estado de México hay alrededor de mil 300 panteones, muchos de éstos ya resguardados por autoridades policíacas y de protección civil para atender algún incidente.