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Conserva Luvianos tradición del juego de lotería



*Este juego de mesa une a las familias.

Luvianos, México.-El tradicional juego de lotería es para los luvianenses más que la simple diversión y emoción de completar en una tabla la cantidad de figuras para ganar; en muchos hogares es punto de unión, y han extendido la práctica de manera curiosa como la familia Granados, quienes en época de vacaciones y días festivos como las fiestas patrias, deben poner sus tablas para jugar en un lugar tan amplio como la calle, de tantos que se logran reunir.

La lotería se pone “buena” entre quienes llegan de visita y los anfitriones muy gustosos de ofrecer sus tablas “reforzadas” con cartón o madera para resistir largas horas de juego y la oportunidad de convivir sanamente con este tradicional juego de mesa; aprovechando el clima, muchos juegan lotería afuera de sus casas, ponen una tabla larga o se colocan en el suelo, eligen piedras, chapetas o frijoles para marcar las famosas figuras, hasta lograr la línea, el cuadro o las esquinas y el centro para poder gritar el gane.

El tradicional juego de mesa en Luvianos se han convertido también en un sostén familiar y fuente de empleo. Doña Obdulia animo a Margarito a probar suerte y colocar varias tablas y asientos para jugar en la plaza, los permisos los otorgó Zeferino Cabrera cuando era presidente municipal; ahora es un sitio obligado donde juegan principalmente personas mayores, en tiempo de cuaresma han llegado a jugar hasta la madrugada, durante las lluvias son pocos.

Margarito Díaz Rogél ya consolido su negocio, es un joven entusiasta y muy apreciado, siguió los consejos de Tía Obdulia, dejo vicios malos, ahora festeja siete años de ofrecer este servicio, así lo considera él, no solo un negocio, es una oportunidad para la convivencia y los abuelitos la pasan muy bien, “se les hace vicio, pero es bueno”, como don Alejo de 90 años y don Sebastián de 89, quienes acuden todos los días; también Carmelita Laredo y Guadalupe Domínguez.

La tía Obdulia también acudía diario, ella falleció hace 6 meses y se le extraña mucho cada noche, a la vez se le recuerda con cariño por su ocurrencia y tenacidad.

Margaro luvimex, es el nombre de este negocio, lo dirige Margarito, conocido como Mago; muy orgulloso de su logro; “han intentado otros ponerse, pero a la gente no le gusta el ambiente de ellos; aquí con nosotros se sienten muy a gusto, y les damos confianza, los premios han llegado a ser hasta de 500 o mil pesos, eso no es fácil de lograr, es según la cantidad de jugadores que se juntan para una corrida de cartas”.

Además de quienes viven en la cabecera municipal, acuden a la Lotera de Mago personas del Estanco, Caja de Agua, Santa Rosa, San Antonio, y en época de vacaciones llegan también a divertirse muchos migrantes, han jugado personas de la Ciudad de México, de Guerrero también; entre 50, máximo 70 se han sentado a jugar con Mago.

Muchos han elaborado sus propias tablas, algunos tienen sus amuletos de las suerte, sus propias piedras o piezas para marcar, las reglas son simples y los premios varían, pero la intensión de acudir cada noche es más allá del interés de obtener dinero, ni siquiera les interesa conocer el origen de este juego que ya se jugaba en Italia desde el año 1400, y llego a México en 1769 época colonial cuando solo la gente de clase alta lo practicaba.

Durante la Guerra de independencia de México (1810 – 1821), se convirtió en un pasatiempo cotidiano entre los soldados. Cuando regresaron a sus hogares después de la guerra, la popularidad del juego se extendió por todo México.

Con el tiempo, la Lotería se convirtió en parte esencial de las ferias itinerantes mexicanas donde, por lo general, se jugaba por dinero en tablas de madera pintada. Esta tradición continúa hasta nuestros días.