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Niega Sagarpa toma de oficinas



Luvianos, México. Obras inconclusas y deterioradas recibirá el alcalde electo, Alfredo Jaimes Benítez, quien tiene gran reto para abatir, no solo el rezago histórico en el municipio, sino para convenir con el actual gobierno estatal, el cual, a su vez, recibió como “herencia” varias obras inconclusas, cuya inversión cuantiosa no se justifica plenamente, sobre todo en los sitios donde solo se colocó la primera piedra o los lugares donde quedó a medias la construcción.

Extraña también observar estas obras abandonadas, como es el caso de la Plaza Estado de México, cuya inversión se anuncio en el orden de los 7 millones 491 mil 992 pesos, recurso aportado por el gobierno estatal, colocándose la primer piedra en agosto de 2016, ocasión cuando el actual alcalde, Aníbal Martínez, presumía el resultado de una “gestión sin precedentes”, consiguiendo para el primer año de su administración una cantidad histórica para diversas obras.

Martínez Peñaloza ofreció a los luvianenses: “un hermoso espacio que reunirá en el mismo sitio el contexto deportivo y el cultural para la recreación y activación física”, ratificándose el anuncio por el entonces representante en la región del gobernador Eruviel Ávila, José Mejía Peñaloza, quien acudió a colocar esa primera piedra; la obra se realizó y destacó en el primer informe de gobierno de Aníbal Martínez, en diciembre de ese mismo año (2016). Hoy está en el abandono en manos del vandalismo.

Otro caso fue la inauguración-entrega del Sistema de Agua Potable de la Sierra de Nanchititla, según empleados del ayuntamiento, José Mejía Peñaloza tuvo altercado fuerte con el alcalde, quien se negaba a recibir una obra inservible; pero la presión fue demasiada, y no quedo más remedio, la autoridad municipal, encabezada por Aníbal Martínez, “recibió” la obra estatal, pero no hay distribución efectiva de agua en la sierra.

El otro ejemplo es la Biblioteca Digital, cuya edificación no se concluyó, aunque se anunció una inversión de casi 30 millones de pesos; la muchas veces prometida Universidad para Luvianos, a la cual destinaron cinco millones de pesos para iniciar su construcción, pero solo se colocó la primera piedra.

Un grupo de pobladores tomaron iniciativa y hace unos días acudieron a realizar faena para recuperar ese espacio donde se invirtieron más de 7 millones de pesos, la cantidad no corresponde a lo construido, por tanto consideran necesario una auditoria y explicación precisa del por qué esas obras, en donde tanto dinero gastaron, no han beneficiado a nadie hasta el momento.