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Cosas de sur



* Patadas de ahogado.

En plena acción y preparación se encuentran las bellezas sureñas, quienes como cada año responden a las convocatorias tradicionales para darle el toque glamoroso a nuestras fiestas patrias y elegir a una reina que engalana las ceremonias cívicas del 15 y 16 de septiembre, sin faltar su participación en la guerra entre apaches y gachupines, de lo más esperado para la población, y tan singular modo de celebrar que se ha convertido estas “batallas” en un atractivo turístico.

Y en estas andanzas pues saludamos ahora a una bella de bellas, Osmara Villa, quien se encarga de preparar a las concursantes del certamen patrio en Tejupilco, con la coordinación profesional y de experiencia internacional proporcionada por Emmanuel Grande y un calificado equipo de maquillistas, peinadores y diseñadores de imagen, aportándole así a estos concursos todo el nivel y calidad para nuestras hermosuras.

En contraste tenemos los gestos y fealdad interna y externa de uno de que otro trasnochado perdedor de elecciones, como el alcalde de San Martín Otzoloapan, Santos Cabrera, a quien finalmente le pudieron colocar freno para su avaricia política, y ahora trae una alegato por el retraso en la construcción de la universidad.

Además se queja de que no le toman en cuenta para nada los encargados de distribuir las “tarjetitas Rosas” a nombre del gobernador Alfredo del Mazo, y alega de estas “injusticias” a modo de quitarse culpa por su reciente fracaso electoral, cuando se le ocurrió entrarle al tema de la reelección y con ello ubicarse por cuarta vez en la presidencia municipal.

Y quienes lo escuchan de repente miran hacia el suelo para verificar que el alcalde no escupa pedacitos de lengua, cuando califica de “vergonzoso” el modo como distribuyen esas tarjetitas, según él le han causado muchos problemas, con eso porque el apoyo no se extiende hacia más pobladores del municipio que quería seguir gobernando.

Además, dicen con extrañeza sus propios colaboradores, este alcalde se colocó ya en plan muy de oposición, con discurso muy beligerante, pero mal dirigido, pues esta tirándole patadas para el pesebre, y acusa que el delegado de Sedagro, tampoco lo toma en cuenta para distribuir apoyos, y estos, al igual que las tartejitas se los dan a familias que no los necesitan (¿¿¿¿????), muchos pobladores agradecen la situación y ponen cara ante el alcalde de ¡Haber Santitos para que veas lo que se siente!.

Así como este alcalde, muchos otros funcionarios, tras morder el polvo de la derrota electoral, sean priistas o perredistas, están ahora dando patadas de ahogado y no buscan quien se las hizo y se las gano, buscan quien se las pague, y en esa actitud están amolando a cientos de subalternos, empleados de todos niveles en los ayuntamientos, quienes han perdido la calma ante la incertidumbre respecto a sus empleo y sobre todo a sus pagos, pues en los ayuntamientos crecen las irregularidades para pagar la nómina.

Las denuncias se presentan en casi todos los ayuntamientos de esta región; Luvianos, Tejupilco, Tlatlaya, Temascaltepec, San Simón de Guerrero entre otros aumenta la presión y acciones de acoso laboral, indican varios empleados quienes ya se agrupan para solicitar asesoría jurídica, pues muchos, dicen, están siendo obligados a renunciar.

En modo reclamo también se ubica el presidente municipal de Luvianos, Aníbal Martínez, quien anota una administración sin pena ni gloria, donde igualmente se anotan atrasos inexplicables en obras con presupuestos aprobados por el anterior ejecutivo estatal, el resultado son obras inconclusas y un malestar generalizado entre la población, significan reto y compromiso muy grande para el próximo ayuntamiento a cargo de Alfredo Jaimes, quien venció al PRD y recupero para el PRI este municipio.

Con ese triunfo, además de las acciones y acercamientos realizados en estos días por el presidente municipal electo de Luvianos, va colocándose en sitio privilegiado para pedirle atención especial y pronta al gobierno estatal, de ahí la confianza en recomponer pronto el buen rumbo de la administración pública para iniciar su propio proyecto, además de concluir la universidad, la biblioteca digital, la plaza estado de México, el sistema de agua potable, entre muchas otras obras y obritas solicitadas en cada comunidad.