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Incrementar producción, reto de cafetaleros del sur


Amatepec, México. La falta de apoyos, así como otra serie de obstáculos, han impedido que la producción de café repunte en municipios como Amatepec y Tlatlaya, donde se cosecha grano de buena calidad, por lo que los productores, no se dan por vencidos, y se han organizado en grupos y cooperativas con el fin de ampliar su mercado.

El reto de los caficultores del sur del estado es muy grande, pues la deforestación les afecta bastante los cultivos al disminuir la captación de agua, esto provoca la erosión de la tierra, además de la cría de ganado, pues se ocupan amplias extensiones de terreno para el pastoreo, y muchas otras áreas son abandonadas por la poca rentabilidad de la actividad agrícola.

Actualmente es tal la proyección y expectativas de esta siembra que ya se han conformado pequeñas empresas, cooperativas y asociaciones civiles, para organizar a quienes además de sembrar y cosechar, se encargan de tostar, moler, envasar y distribuir el producto, principalmente para consumo en Tejupilco, Toluca y algunos puntos de la ciudad de México.

Otros se suman a esa actividad para recolectar la producción de las comunidades, donde los pobladores tienen de uno a cinco arbolitos de café, a fin de incrementar su volumen de producción.

Pese al reto de incrementar su producción, los cafetaleros de Amatepec, confían alcanzar el nivel de los caficultores de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, de donde se obtiene el 80 por ciento de la producción nacional, más las cosechas de Puebla y San Luis Potosí, aunque en estos lugares se reporta una problemática variada, desde plagas hasta precios de comercialización absurdos.

Un ejemplo de perseverancia es la empresa cafetalera “Amatepec”, sobre los propósitos y organización explica Marcela Jerez, una de las fundadoras en el 2011, con más de 80 socios, quienes bajo esquema de cooperativa buscan la certificación de “Café Orgánico”, de la clase robusta y caturra, dos variedades arábigas muy solicitadas en el mercado. Este grupo las obtiene con prácticas de sustentabilidad, adoptaron un modelo agroecológico para mantener el equilibrio y respeto a la biodiversidad.

Para la comercialización, los amatepequenses se las han ingeniado y presentan al mercado productos ya reconocidos: Café Los Amates; Café Amatepec y Café Los Abuelos. Pero la mayoría venden grano entero sin tostar, solo secado al sol, y los integrantes de la cooperativa esperan tener muy pronto su propia marca de café, otros distribuyen en cafeterías y restaurantes de Tejupilco y Toluca.

Otra meta es integrar más productores, o en su caso promover la creación de otros grupos, mas cooperativas para organizar a los pequeños productores quienes mínimo logran obtener unos 400 kilos de café verde, esto les da aproximadamente 100 kilos de grano seco, tostado y molido, listo para preparar una humeante y aromatica bebida.

Con iguales propósitos trabajan también los integrados a PUCA, Productores Unidos de Café de Amatepec, Asociación Civil, quienes van más allá con la producción de planta, incentivando la producción.