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Consentido



*Ahogada Toluca por inseguridad. “Esconden” autoridades a embolsado en Los Portales.

En los últimos años, el espectro delictivo, tanto de la delincuencia organizada como del hampa `común´, ha cercado a la capital mexiquense.

Lejos quedaron aquellos años en los que la noticia de una pareja de estudiantes que fueron descuartizados, cimbró la sociedad toluqueña; hoy es cosa de todos los días saber de embolsados, ejecutados, asaltos, robo a casa habitación y de autopartes; de violaciones tumultuosas e individuales y, por qué no, también de levantones al mero estilo de la famosa serie de Netflix: Narcos.

Para muestra de ello un hecho reciente: hace una semana, alrededor de las 9 de la noche, en plena Plaza de la Constitución (Portal Madero), fue abandonado un cuerpo embolsado, de acuerdo a testimonios de transeúntes y de los mariachis que ahí laboran. Servicios periciales de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México levantó el cadáver en pocos minutos y se eliminó toda evidencia.

En comparsa, la policía municipal resguardó la zona para que los ministeriales operaran rápidamente y, en breve, todo volvió a la normalidad. Salvo la versión de testigos presenciales, el hecho que no quedó registrado, para beneplácito de la autoridad municipal.

La gravedad del tema no se resume a echarle la culpa a un nivel de gobierno; sin embargo, la capital mexiquense es administrada por un gobierno, que además de no contar con una estrategia efectiva en el tema, es insensible e indolente, que osa argumentar que el aumento de la inseguridad es un tema de percepción.

Lo cierto es que el problema se les salió de las manos y no solo ha crecido la delincuencia tradicional, sino que ahora, Toluca ya es rehén de bandas del crimen organizado que se disputan la plaza.

Y para no dejar esta reflexión en el terreno de la especulación o de la perspectiva individual, recurro a los datos de la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), que realiza el INEGI, la cual arroja lo siguiente: 84.4 por ciento de la población toluqueña considera inseguro su municipio y 92.8 por ciento del universo de entrevistados señaló como de alto riesgo usar el trasporte público de esta ciudad capital.

Para la elaboración de la encuesta se consideraron factores como la sensación de inseguridad por temor al delito (percepción), atestiguación de conductas delictivas o antisociales (conocimiento), percepción del desempeño de las policías (preventiva municipal, estatal, federal, gendarmería, Ejército y Marina) y cambio de rutinas por temor a ser víctima del delito (experiencias).

Evidencias hay muchas de que no se trata de percepción. Para nadie es novedad vivir en carne propia o conocer a una victima de los constantes asaltos violentos en transporte público. Diariamente nos enteramos de amigos y familiares que son asaltados, a quienes les arrancan su patrimonio en total impunidad.