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Editorial



El proceso electoral que se vive en el país, se ha teñido de rojo, tras los asesinatos de candidatos que se han registrado y que son muestra de la violencia e inseguridad que priva en el todo el territorio nacional. A unos meses de que arrancó el proceso electoral para renovar la Presidencia de la República y en el caso del Estado de México, el Congreso local y los 125 ayuntamientos, al igual que en otras entidades federativas, se reporta el asesinato de 62 candidatos a puestos de elección popular, así como alcaldes, así como exalcaldes, regidores e integrantes de partidos políticos en diferentes estados.

La ola de crímenes políticos inició el mismo día en que comenzó la contienda, con el asesinato en Veracruz, de Ángel Viveros López, asistente particular de la diputada Regina Vázquez Saut. El homicidio más reciente, fue en contra de Guadalupe Payán Villalobos, quien era el tesorero de Ignacio Zaragoza y aspirante a la candidatura por la presidencia municipal de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua.

Todos estos políticos han sido asesinados con armas de fuego, calcinados, o incluso, sus cuerpos han sido encontrados desmembrados, como fue el caso de Jaime Rodríguez González, regidor de Jolalpa, Puebla, en octubre de 2017.

El registro de los homicidios contra candidatos, políticos y expolíticos, así como militantes hasta el pasado 15 de marzo de 2018, destaca a Guerrero, como la entidad con más casos, en donde suman 11 muertes; Veracruz, 7 asesinatos; Puebla, 7; Oaxaca, 7; Hidalgo, 4; Estado de México, 4; Jalisco, 3; Colima, 2: San Luis Potosí, 2; Chihuahua, 2; Chiapas, 2; Guanajuato, 2; Tamaulipas, 2; Baja California, 1; Zacatecas, 1; Nayarit, 1; Durango, 1; Tabasco, 1: Michoacán, 1 y Ciudad de México, 1. En tanto que en las entidades que pese a violentas, hasta el momento no presentan ningún asesinato son: Baja California Sur, Nuevo León, Sonora, Sinaloa, Coahuila y Morelos.

Los asesinatos por partido político, presentan este escenario: 25 de los asesinatos son contra personas afiliadas al PRI, 14 contra integrantes del PRD, 6 contra políticos del PAN, 4 de Morena, 3 de usos y costumbres y 2 de Movimiento Ciudadano.

La lista de sangre también incluye homicidios en contra de políticos afiliados a Nueva Alianza (Panal), del Partido Humanista (PH), Partido Verde Ecologista de México, Partido del Trabajo (PT), así como uno del Partido de los Pobres de Guerrero.

Además de los asesinatos contra los aspirantes, funcionarios y exfuncionarios, así como integrantes de partidos políticos, también se encuentran atentados, amenazas físicas y verbales, así como secuestros y homicidios, en contra de familiares.

Fuentes del gabinete de seguridad nacional informaron que algunos de los crímenes fueron atraídos por las procuradurías y fiscalías de las entidades, mientras que, en otros casos, la PGR inició carpetas de investigación para determinar si están relacionadas con cárteles o grupos del crimen organizado.