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Campea muerte en Luvianos



*Extraña cantidad de funerales en este municipio.

*Algunos fallecimientos podrían tener relación con el ineficiente servicio en hospital público y hasta probable negligencia médica.

*Conmociona la muerte de bebés en esta demarcación de tierra caliente.

Luvianos, México. Un refrán popular indica “pueblo chico, infierno grande”, en este caso sería chisme grande e inquietud creciente, pues desde el año pasado ha ocurrido en esta cabecera municipal una cadena de fallecimientos, cuya cifra exacta se desconoce, pero ha causado extrañeza entre pobladores.

Se incrementó esta zozobra en el 2018, pues apenas son dos meses del año y contabilizan más de 10 funerales tan solo en la cabecera municipal, algunos han sido muy sensibles y de impacto pues las muertes de bebés causan enorme tristeza a propios y extraños, tal fue el caso de dos pequeños, muertos en el parto, uno junto con su joven mamá, Teodora, quien murió y al día siguiente falleció doña Melania Ramírez, abuela paterna del malogrado pequeño.

Este fue uno de los decesos que más conmocionó a la comunidad, pues la joven madre llegó al hospital de Luvianos para atenderse de parto, lamentablemente ella y su bebé no sobrevivieron; ocho días después solicitó atención una mujer de Hermiltepec, quien ya se le había reventado la fuente, por lo delicado de su condición la enviaron a Tejupilco, al hospital regional, donde igualmente fue rechazada, el angustiado padre la llevo a una clínica particular, pero fue demasiado tarde pues el bebé no resistió.

La pareja luvianense regresó a su humilde hogar con el cadáver del bebé, una tristeza grande y una deuda enorme para sus condiciones económicas, pues casi 30 mil pesos pagaron por el servicio médico privado al que tuvieron que acudir pues en el hospital público no los atendieron. Laurentina refiere que le recetaron ampicilina de 500 mg para tomar 2 capsulas cada 8 horas, una semana antes de su alumbramiento. Cuando se le rompió la fuente acudió al hospital de Luvianos y como no había quien la atendiera le pidieron volver al día siguiente, su situación se agravó, y finalmente perdió a la criatura.

En estos funerales, además de acompañar a los deudos, vecinos, familiares y amistades se preguntaban sobre estas coincidencias tan ingratas de muertes continuas, pues mientras tendían y velaban a las criaturitas, la mamá y abuela, en otros domicilios de la cabecera municipal se realizaban los novenarios de varias personas más fallecidas pocos días antes.

Todos trataron de sacar conjeturas y con la indignación a borde, pues si bien el esposo de Teodora explica que su mujer tenía un padecimiento desde niña, y su mamá era hipertensa y diabética, eso no exime de señalar con índice de fuego y frustración a los ineficientes servicios médicos otorgados por el estado, pues si la chica estaba enferma su embarazo era de alto riesgo, y para esos casos hay un hospital especializado para tal fin, el “Mónica Pretellini” en Toluca.

Estas son apenas dos historias recientes de trágicos finales; otras han estado cerca de terminar muy mal, dijeron, pues el año pasado una mujer con 5 meses de embarazo acudió a urgencias por picadura de alacrán, había una niña de escasos diez años igualmente picada, y en menos de cuatro horas llegaron dos más, no eran atendidos porque el hospital carecía de suero anti-alacrán, este debían comprarlo en la farmacia de afuera, a un precio de 700 pesos la dosis, la presión de lugareños permitió la atención oportuna a los pacientes, pues al personal no le quedó más remedio que suministrarles las dosis requeridas, y se ignora si ellos mismos las compraron.

Estos casos no son aislados, suceden continuamente y en todos los hospitales del sector público, donde los equipos y máquinas están en malas condiciones o de plano no sirven; ni los laboratorios cuentan con reactivos suficientes, el desabasto en materiales de curación y medicamentos es noticia continua, y los pacientes deben pagar servicios particulares, muchas veces enviados por los propios médicos de los hospitales, donde pocos usuarios pueden dar referencias de buenos resultados en diagnóstico, tratamiento y recuperación de la salud.

Esta situación de todos conocida en la localidad, puso en alerta a la población al ocurrir tantos funerales, pero al hacer el recuento, muchos de los luvianenses fallecidos no pasaron por el hospital, otro llegó de Estados Unidos para ser sepultado en su tierra natal, la edad, o enfermedades diversas han sido colocados finalmente como causas principales, no por ello se desterró la preocupación entre los pobladores, quienes suman la cantidad de estos decesos recientes y hacen sus conjeturas, pero no quieren ser alarmistas, aunque tampoco desean descartar negligencia médica, pero iniciar una denuncia en este sentido es casi imposible de hacer.

Sin embargo, hablaron con este medio de comunicación para extender su preocupación hacia las autoridades correspondientes y dejar un precedente, a la vez de solicitar a quien corresponda una revisión exhaustiva de estos casos y sobre todo del servicio médico, no solo en el municipio sino en toda la región, pues en los últimos seis meses han sido muy recurrentes los decesos, supuestamente por muertes naturales, “eso estaría bien acláralo” indicaron, a la vez de solicitar mayor eficiencia para evitar recurrir a los médicos particulares que endeudan a gente humilde con cantidades para ellos impagables.