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Servicios de salud en el sur, decadencia total



**Negligencia médica en el Hospital del ISEM de Luvianos pone a madre y bebe al borde de la muerte

**La infraestructura de este nosocomio enfrenta grave deterioro, en época de lluvias es una "coladera", goteras torturan al personal y usuarios.

Luvianos, México.- La atención médica es uno de los aspectos más sensibles de la administración pública, debería ser prioridad de todo gobierno, pero tal parece es lo que menos les importa; las instalaciones están en pésimas condiciones, peor es el panorama con el personal, no todos, pero si sobresalen médicos, enfermeras y trabajadoras sociales incompetentes.

Acudir como paciente a cualquier clínica, hospital o centro de salud es como entrar en una tómbola de la suerte, no se tiene certeza sobre la atención que se recibirá, puede ser buena, encontrase con los mejores profesionistas, pero si estos no tienen el material y equipo adecuado poco les servirá ser éticos y cumplidos.

Si por el contrario son irresponsables y negligentes, el asunto puede resultar muy grave y hasta trágico. Para muestras, el caso de una joven pareja en Luvianos, a punto de nacer su primogénito acudieron al Hospital “Valerio Trujano Bicentenario”, en la cabecera municipal, tras recorrer más de tres horas desde la comunidad donde viven.

En urgencias, el médico en turno se negó a recibir a la parturienta, según faltaba tiempo para el alumbramiento; ordenó a la mujer caminar y caminar, para volver horas más tarde; en ese transcurso se le rompió la fuente, volvieron de inmediato al hospital, el joven padre exigió tímidamente atención, como si les hicieran el gran favor internaron a la futura madre.

Más de 20 horas espero el marido para conocer la situación de su mujer y el hijo o hija por nacer, nadie le dio informes, finalmente le indicaron la necesidad de llevar urgentemente a ambos al hospital de Tejupilco, se pasó el tiempo de parto y con la fuente rota el bebé en el interior de la mamá respiro “meconio”, estas son las primeras heces (materia fecal) eliminadas por un recién nacido poco después del nacimiento.

En este caso el bebé presentó complicaciones graves, el atribulado padre como pudo se traslado a Tejupilco con su mujer y su hijo, ambos urgían de atención médica apropiada, el pequeño quedó en terapia intensiva, ella se restableció rápido pero la angustia la mantiene debilitada y sin mucho ánimo al no poder regresar a su humilde y alejado hogar, porque su pequeño sigue hospitalizado.

Como este caso, de evidente negligencia médica, muchas otras historias se conocen cada día en estos sitios de servicio público de salud; no todos tienen buenos finales, son bastantes casos trágicos, circunstancias lamentables en la atención.

En el sur de la entidad, existe grave desabasto de medicamentos, personal insuficiente y falto de ética, y como si algo faltara, las instalaciones y mobiliario están para llorar de pena, como este hospital de Luvianos, en época de lluvias ha puesto en evidencia los muchos desperfectos en la construcción, con un techo donde las goteras se convierten en cascadas.

Y así como sucede en el Hospital de Luvianos, también ocurre en otras partes de la región, en el estado y el país en su conjunto tienen las instalaciones medicas en "gravedad total", el cuadro lamentables e complementa con el deficiente e insensible personal.