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Sobrevive  producción  de sal en San Miguel Ixtapa



Tejupilco, EdoMéx.- Pese al paso del tiempo y a que esta actividad ha perdido auge en los últimos años, aún hoy varias familias de la comunidad de San Miguel Ixtapan en este municipio, continúan explotando las salinas en este sitio, de donde extraen sal pura, cuyo mercado es cada vez más reducido y además poco reconocido el valor de este producto.

La tradición de la producción de sal en este rincón del sur mexiquense, famoso por su sitio arqueológico, pervive entre la modernidad y aún da sustento a siete familias que mantienen la tradición.

San Miguel Ixtapa se localiza a 12 kilómetros de la cabecera municipal de Tejupilco, sobre la carretera en dirección al vecino municipio Amatepec, donde esta actividad milenaria se resiste a morir, no obstante las vicisitudes a las que se enfrenta.

San Miguel Ixtapan significa Iztatl–sal y pan “Lugar donde hay sal”, lo que hace referencia a la importancia de la explotación de este recurso natural que data desde la época prehispánica, debido a la existencia de pozos de agua salitrosa sobre las riveras del rio que atraviesa dicha localidad.

Tras una tradición de cientos de año, actualmente sólo siete familias realizan actividades para la explotación de este mineral que por años ha sido de gran ayuda en su economía, pues la comercializan en diferentes municipios de la zona sur del Estado de México, principalmente en los tianguis más grandes de la región llevados a cabo en los municipios; Tejupilco, Amatepec, Luvianos y Texcaltitlan.

Al realizar una visita a esta localidad y en entrevista con don Juan Gregorio López productor de esta demarcación destacó que desde el mes de enero a mayo realizan actividades para aprovechar al máximo el beneficio del mineral, pues en esta temporada no llueve en la región y gracias a las altas temperaturas pueden trabajar sin inconveniente alguno.

Las tareas que realizan para el proceso de la sal, es extraer el agua salada de los pozos de agua con botes armados en forma de balanza, los cuales se colocan en los hombros para ser cargados y vaciar el líquido en bases de cemento que miden aproximadamente un metro cuadrado por 10 centímetros de altura, lugar donde dejan reposar el agua de 4 a 6 días dependiendo de la temperatura, proceso que permite que el líquido se convierta en sal.

Posteriormente ya que tienen la sal la extraen y la colocan en canastas la dejan reposar un tiempo más para después limpiarla es decir quitar la basura que se acumula por el viento ya que las bases donde se coloca el agua están a la intemperie para que la temperatura del sol les pegue directamente y el proceso sea más rápido.

Enseguida ya que la sal está totalmente seca y limpia, la trasportan hasta sus hogares en costales para colocarla en bolsas de plastico, es pesada por kilogramos y comercializada en puntos estratégicos como los tianguis de la región y cabeceras municipales.

Años atrás y según testimonios de los señores dedicados a esta actividad el agua que producen las salinas la colocaban en “pochesitos” (piedra en forma circular, elaborada con trementina y barro), posteriormente fueron remplazados por las bases en mencionadas. La zona donde se lleva a cabo este proceso está ubicada a 300 metros en forma descendente de la Zona Arqueológica y Mueso de Sitio de San Miguel Ixtapan.

Es importante destacar que estas familias llevan más de cien años trabajando la sal, aparte de dedicarse a actividades agropecuarias tareas que han sabido llevar a la par, pues la necesidad los ha obligado a seguir explotando este recurso propio de San Miguel Ixtapan tierra que ha sido generosa con los habitantes de esta demarcación.