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Cosas del Sur




Un gusto enorme saludar con nuestras primeras líneas de hoy, a Laura Rivera Domínguez, distinguida belleza de Bejucos, talentosa futbolista, hábil en las dominadas de balón, y dedicada estudio, sin duda uno gran valor joven de esta región de tierra caliente.

Vamos a retomar este espacio, con esta nueva época de El Monitor de Tejupilco, agradezco a la hermosa Ana Lilia García Castelán esta posibilidad de ponernos nuevamente en circulación, para gusto de unos y susto de otros; digna heredera del talento y visión periodística de su padre Don Félix García Anaya, quien llegó por estos lares hace 37 años a realizar un trabajo que nadie había hecho antes, recopilar y difundir la historia y el acontecer de los sucesos más importantes de la región sur del Estado de México.

Ana Lilia, gentil dama de inteligencia y belleza sonriente, con marcada genética luvianense, nos permite poner nuestras pinzas y aguijón de nuevo en circulación; tras pequeñas vacaciones que mucho bien nos hicieron, ese ligero descanso que hoy termina, nos sirvió para retomar con más brío la encomienda de traerles en este espacio los chismerajos sureños de aquí, allá y más allá.

Antes de reiniciar, amables lectores, sobre todo quienes tienen cargo y son figura pública, debo pedirles que recuerden la fábula de el alacrán y la rana, ¿se saben esa historia estimados paisanos?, era tiempo de lluvias como ahora, un alacrán como yo y una rana de repente se encontraron en un gran charco, quedaron atrapados sobre una piedra en medio de bastante agua, la rana muy quitada de la pena saltó y se sumergió, mi compadre alacrancito le pidió ayuda.

No me dejes aquí atrapado le dijo a la rana, ayúdame a salir de esta trampa acuática, el anfibio volteo a ver a alacrán y le pregunto cómo podría ayudarle, el alacrán le pidió dejar que montara sobre su lomo, él no podía nadar, pero la rana podía atravesar el charco cargando y llevarlo a tierra firme; la rana se negó, pues sabía que corría peligro, si el alacrán la picaba era probable que muriera envenenada.

El alacrán le dijo que no la picaría, como podría hacerlo si la rana le salvaría la vida al ayudarle atravesar el gran charco de agua, así que insistió y prometió no hacerle daño, al contrario, siempre le agradecería el haberlo salvado; la rana se resistía, pero ante tanta insistencia y suplica del alacrán decidió cruzarlo, se volvió hacia la piedra donde estaba el alacrán y le permitió que subiera sobre su lomo, regreso al agua y empezó a nadar hacia tierra firme, al llegar a la orilla la rana se agacho para que el alacrán bajará de su lomo, y justo cuando lo hizo, sintió un agudo piquete.

El alacrán se veía tranquilo, nada atribulado, la rana agonizante le reclamó ¿por qué lo hiciste, por qué me enterraste tu aguijón envenenado, ahora voy a morir aunque te salve la vida? El alacrán apenas se inmutó para responderle esa es nuestra naturaleza ranita, no es nada personal.

Así que paisanos, recuerden, nuestro aguijón en la punta de la cola, está en lo alto la mayor parte del tiempo y de pronto ¡zaz!, ha de picar y soltar algo de veneno, y si les toca, pues no lo tomen personal, no se pongan muinos, respiren hondo y profundo, tomen con calma nuestras letras y sonrían.

Vamos pues a repasar rápidamente los sucesos más relevantes de la región, pero la mera verdad son tantos asuntos que no sabemos ni por dónde empezar, tuvimos visitas notables en Tejupilco, Don Heberto Barrera encabezó junto con Pepe Mejía Peñaloza, reunión de gabinete, con presencia muy diversa y plural de toda la región, un cuadro muy democrático dijeron; días después acudió Carlos Iriarte a reunión de fortalecimiento priista, pero de ellos comentaremos después; por ahora daremos cabida a los momentos buenos que muchos hogares sureños están viviendo con la visita de sus familiares llegados de Estados Unidos, arriban en sus buenas camionetotas, autos, en aviones o autobuses, y rápido se echa de ver de dónde llegan, con enormes maletas y atuendos muy gabachos, algunos hasta hablando “spaninglis”, jajaja, se escuchan muy graciosos.

Los vemos paseándose orondos en las plazas, disfrutando de fiesta en fiesta porque muchos de ellos y ellas andan apadrinando bautizos, confirmaciones, XV años, aprovechan el viaje al terruño pues; gastando sus dólares dándose gusto con la comida, la fruta, los quesos, el mole, las tortillas recién salidas del comal, las mojarras fritas, los tamales nejos, y todos esos sabores que mucho extrañan cuando andan allá en el norte echándole ganas.

Un poquito tarde, pero con mucho agrado y orgullo, felicitamos a todos los egresados de los diferentes niveles educativos, desde preescolar, primaria, secundaria, preparatoria, tecnológico, universidad, normal, todos quienes concluyeron un ciclo de instrucción y que ahora gozan de merecidas vacaciones, junto con casi 4 mil maestros que los atienden en las escuelas de la región.

La felicitación es extensiva a sus padres y madres, quienes ponen mucho esfuerzo, empeño y dinero para que sus hijos estudien, se formen como mujeres y hombres de bien, con mejores expectativas para su futuro. En este tema precisamente, notamos algo injusto con estos cientos de estudiantes de todas las edades quienes lamentablemente siguen una tradición que debería ser ya desterrada, esa de invitar a políticos a ser padrinos de generación.

Habían de pensar en el desencanto de los alumnos, de todos tamaños y edades, quienes se quedan con la ilusión de compartir con el “padrino” elegido, a quien invitaron; el diputado, diputada o alcalde cuyo nombre se impondrá al grupo de egresados, sin embargo, una vez más en estas clausuras, dichos personajes brillaron por su ausencia en la mayoría de las ceremonias, dejando a sus “ahijados” con una muy mala impresión.

Por esa razón muchos profesores y alumnos consideran necesario empezar a erradicar esa costumbre, pues no representa beneficio alguno ese tipo de “apadrinamientos”; si no se va apersonar el susodicho, ni al caso invitarlo, además no vale ya ni siquiera por los regalos ofrecidos a los egresados; los obsequios que envían, si es que lo hacen, cada vez son más chafas e inútiles.

Caso contrario son los padrinos de cada niño, niña, quinceañera o novios, ellos sí reactivan la económica local; aquí da lo mismo si están o no; con estos “padrinitos” se acepta con gusto emisarios con el respectivo pago de lo correspondiente al “apadrinamiento”, que consiste en cubrir el monto de ropa y zapatos nuevos para el ahijado, así como su generosa contribución para el gasto de la fiesta, además de regalos especiales.

Estos padrinos si se lucen y lógico, es de agradecer y reconocerles; no así mis estimados políticos y funcionarios municipales y no pongo nombres, porque son bien conocidos ya por ausentes y codos; si no van a ir a la ceremonia de graduación en las escuelas donde son invitados, pues mejor no acepten ese tipo de compromisos, mucho mejor aún, profesores, directores, padres de familia, vayan quitándose esa costumbre arcaica e inútil, o denle oportunidad y privilegio a otras personalidades, hay muchos paisanos ilustres, es necesario quitar la política de las ceremonias escolares, los egresados se los agradecerán con el alma... nos leemos por aquí la siguiente semana paisanos…