top of page

Medio siglo de dulzura



++Don Goyo Reyes, el rey de los dulces en Luvianos

Luvianos, EdoMéx.- Un oficio muy duce eligió don Gregorio Reyes Legorreta, quien lleva ya medio siglo de vender en la plaza de Luvianos las golosinas que le enseño a preparar su suegro don Carlos Gama, cuyas recetas son un legado familiar compartido con uno de sus hijos.

Ambos prepararan con antelación los dulces de leche, dulce de chilacayote, “cuchitos” de piloncillo, la fruta de horno, (galletitas muy suaves), recortado o "mamón", el cual es un pan muy rustico relleno de dulce pintado en tono rosa, podría ser como el “abuelo” de los pasteles; también tiene en su puesto ates de frutas, cocadas, entre otras golosinas que son la delicia de los lugareños y quienes acuden al tradicional tianguis de este lugar.

Pese a tantas delicias, Don Goyo reconoce que aún cuando la venta parece buena, ya no es como antes, a pesar de que los precios de sus dulces son muy accesibles, a peso la rebanadita de “mamón”, también los dulcitos de colores cuestan un peso, y a estas alturas, es un sacrificio mantener esos costos por el alto precio de los insumos, sin embargo, padre e hijo sostienen esta bella tradición, no obstante a la serie de obstáculos.

La preparación aunque sencilla requiere habilidad, y en esto don Gregorio pues ya tiene bastante practica, 50 años, toda una vida dedicado a elaborar estos dulces artesanales, dulces típicos de la gastronomía mexicana.

Las personas mayores son quienes más los compran, los niños y jovenes ya estan acostumbrados a otros sabores, compran poco, quizás por baratos; y quienes también aprecian mucho estos dulces son quienes se han ido a Estados Unidos y vuelven de pronto a su tierra, apunta el experimentado dulcero.

Muchos pedidos atiende Don Gregorio para sus paisanos migrantes, sobre todo para diversas fiestas le encargan estas golosinas que podrían considerarse una deliciosa artesanía luvianense.

En otra ocasión acudiremos a casa de este singular personaje, a fin de ver como prepara tantas golosinas, seguramente con gran esmero e higiene y del mismo modo como aprendió hacerlo con su suegro, quien mejor herencia no podría haberle dejado.

Enviado desde mi Sony Xperia™ smartphone de Telcel


bottom of page