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"Apaches" inician preparativos para recibir mes patrio



++La confección de vestimentas en una tradición familiar preservada por los sureños

Tejupilco, EdoMéx. -Poblaciones del sur mexiquense se convierten en los principales escenarios de la entidad para recordar el valor y orgullo de quienes lucharon por la libertad de México; son clásicos y afamados sus festejos donde se mezcla el fervor patrio con la algarabía popular en donde se afianzan una serie de costumbres a lo largo de los años, fortaleciéndose una singular tradición en donde las figuras principales para homenajear son los héroes de la lucha por la independencia de México.

Curiosamente en el sur mexiquense los elementos cambian de un municipio a otro, sin embargo, la esencia se mantiene en cada lugar, aunque se observen diferencias muy marcadas, por ejemplo la vestimenta de los apaches resulta muy diferente en Luvianos y Tejupilco, y las razones se marcan según por la lógica de quienes preservan esta costumbre y consideran como factor principal la condición económica y la disponibilidad de materiales.

Ante esas circunstancias aún en la actualidad los “apaches” empiezan desde este mes a preparar sus trajes, en Luvianos recolectan “chapetas” (corcholatas), las aplanan con martillo o piedra y hacen atados con hilo para después colgar bastantes en una falda de franela roja, completan con camisetas viejas huaraches de llanta, penachos y “escudos” con plumas de guajolote o gallina e incluso simuladas con cartón, rostro, piernas y brazos se pintan con aceite y tizne de los fogones; desde hace algunos años han agregado elementos más vistosos y costosos, e incluso se organiza un concurso.

En Tejupilco es lo contrario, los “apaches” visten una túnica roja de tela más rígida, y forman el faldón cosiéndole conitos de metal en filas muy bien delineadas, sus penachos son muy elaborados y brillantes con plumas más sofisticadas y rostros de los héroes elegidos para homenajear con su vestimenta, la completan con medias blancas y huaraches de piel, y no ha de faltarles el machete para danzar incansablemente simulando las cruentas batallas contra los invasores extranjeros. Aquí los apaches también se pintan el rostro de negro.

Otros protagonistas de esta celebración son los “gachupines” donde también se aprecian marcadas diferencias en sus trajes y sus “armas de fuego”, pero su destino es el mismo, han de ser derrotados por los bravos y valientes “apaches”, quienes solo con machetes y su patriotismo logran la victoria que festinaran escandalosamente.

Ya entrado el mes de agosto empiezan las compras de estos trajes o de los materiales para hacerlos, son cientos de sureños quienes han de preservan la tradición con singular alegría y en sana convivencia, disfrutando de los tradicionales festejos por el aniversario del inicio de la lucha de independencia, gesta inspiradora de esta costumbre fortalecida por los pobladores, quienes cada año ponen mayor interés para darle más colorido.

El próximo mes veremos “apaches” de todos tamaños, y aumenta el número de visitantes atraídos por esta costumbre, cuya fecha de inicio no se puede precisar, se ha perdido en la lejanía de principios del siglo pasado, cuando los lugareños se habrán volcado a las calles para conmemoran el primer centenario del inicio de la independencia de México.

La víspera es un suceso familiar, con los preparativos minuciosos para elaborar el clásico vestuario de color rojo, adornado con las “chapetas” o las corcholatas, colocadas a modo de hacer mucho ruido y lucir los penachos donde predominan los colores patrios y al paso de los años los jóvenes modifican y agregan elementos diversos, pero mantienen la esencia y el propósito de honrar a mexicanos ilustres, sobresaliendo la figura de Miguel Hidalgo y Costilla, cuyos padres y abuelos eran oriundos de Tejupilco.

Eva Arroyo recuerda como antaño, los “apaches” llenaban bolsas con el tizne de los fogones, otros remuelen carbón para hacerlo polvo fino, agregarle manteca o aceite y con ello cambian el tono de su piel y reviven el espíritu rebelde y los deseos intrínsecos de emancipación, formando sus contingentes de apaches, la mayoría hombres, aunque cada año se integran más mujeres a esta tradición

Días antes del 15 de septiembre los jefes apaches organizan la “batalla, paralelamente se realiza el concurso para elegir a la reina de las fiestas patrias quien será a la vez “reina Apache”, se forma también el grupo de gachupines a quienes han de vencer en la batalla escenificada el 16 de septiembre.


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